Searchstorie: Pasar a la U. Nacional

Mi decálogo de la reforma a la Ley 30

Había perdido la buena costumbre de escribir sobre asuntos políticos y después que los ánimos se calmaron con respecto a la reforma a la educación superior creo que es un buen momento para hablar del tema. Comenzaré diciendo, como es obvio, que no soy experto ni pretendo serlo y que creo que todas las partes se han equivocado en el manejo de esta crucial transformación del sistema educativo en Colombia. Antes que nada es necesario reconocer que hay un consenso nacional que rodea la necesidad de reformar la educación superior. Lo sabe el gobierno, lo saben los rectores de las universidades públicas y privadas, lo saben los estudiantes, lo sabe la empresa privada. Así las cosas uno creería que el debate sería más fácil. No, el tema genera tanta polarización que en vez de buscar lugares comunes todos se han dedicado a tratar de imponer sus lógicas. Ya sabemos que necesitamos reforma, sentémonos todos a discutir los términos de la reforma.

Primero: ¿Qué modelo queremos seguir? Hay varias opciones, está el estadounidense que fue nuestro modelo en los años 30, está el brasilero que se puso de moda esta década, está el chileno que ha dado buenos resultados en el cortísimo plazo, está el coreano que ha dado resultados en el largo plazo. Queremos el desarrollo ahora o en 40 años, de eso depende qué modelo queramos seguir.

Segundo: La reforma tiene que atacar dos males fundamentales de la educación superior en Colombia: la cobertura y la calidad. No podemos seguir produciendo profesionales mediocres y no podemos seguir produciendo pocos profesionales mediocres.

Tercero: ¿Con o sin ánimo de lucro? Es una pregunta que se puede asumir desde dos perspectivas, la universidad pública debería ser sin ánimo de lucro o con un lucro reinvertido en la misma universidad y las universidad privadas con un lucro definido por sus propios dueños.

Perseverancia y esfuerzo

A veces te consideras un soñador irremediable, que cree que dichos sueños se pueden volver realidad. Yo soy uno de esos soñadores y también pienso que soy una persona optimista y perseverante, una persona que no se rinde, como muchos tantos que semestre tras semestre se presentan a la Universidad Nacional de Colombia.

Blog de la Nacho
"A paso lento", fotografía via Flickr @dannyaleja94

Para nadie es un secreto que el ingreso a la educación superior es algo que cada vez está más complicado, no es solo la diferencia entre universidades, es la brecha entre la educación pública y privada desde el colegio. Muchos confían su futuro al examen “Saber 11” (Antes ICFES) y quienes logran excelentes promedios tienen la facilidad de adquirir becas y estudiar la carrera que desean, pero quienes aspiramos a la Unal nos toca pasar por una prueba mas, si, el examen de admisión.
No es que seamos tercos o cerrados solo para esta universidad, lo que sucede (y muchos no entienden) es que creemos en nosotros y ante todo, queremos lo mejor para nuestra vida.
Blog de la Nacho